Las personas que viven en barrios con zonas peatonales y con un buen ambiente entre los vecinos disfrutan de una vida más saludable. Un ensayo publicado en los últimos días por la revista The Lancet señala que los vecindarios con áreas de ocio favorecen la actividad física de las personas que habitan en ellos.

En concreto, residir en una de estas comunidades equivaldría a realizar 90 minutos de ejercicio a la semana, aproximadamente el 60% de los 150 minutos recomendados. El estudio The International Physical activity and Environment network Adult Study (IPEN) ha sido realizado en 14 ciudades del mundo, entre las que se encuentran: Baltimore, Maryland (ambas en EEUU), Bogotá (Colombia), Cuernavaca (México), Wellington (Nueva Zelanda), Gante (Bélgica), Hong Kong o China. Además, se ha tomado como muestra a 7.000 adultos con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años. Las investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de California y la Facultad de Medicina de San Diego (EEUU) demuestran que el diseño de las ciudades desempeña un papel importante en la actividad física. Según Jim Sallis, investigador principal del estudio, «tener una gama más amplia de entornos, desde los barrios residenciales de EEUU hasta el centro de Hong Kong, reveló el papel crítico del diseño de la ciudad en la actividad física». La capacidad de las personas para ser activas depende de manera importante del diseño de la ciudad, como disponer de tiendas y restaurantes cercanos. «La inactividad física es una de las principales causas de muerte en todo el mundo, ya que puede provocar enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, algunos tipos de cáncer, obesidad y trastornos psicológicos», explica Sallis.
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El profesor Sallis señala que «este estudio es único, debido a la inclusión de variables relacionadas con la actividad física, como la densidad residencial, la conectividad de la red de calles, el número de parques cercanos y el número de puntos de acceso al transporte». El objetivo del estudio fue evaluar la transitabilidad en distintos tipos de barrios, teniendo en cuenta aquellos que tienen alta y baja capacidad para caminar. «Algunos países tienen muchos barrios poco transitables, especialmente Estado unidos, Australia y nueva Zelanda», asegura Sallis. Las personas que viven en zonas menos propicias para el ejercicio físico tendrán que trabajar más para mantener una vida activa. Sallis afirma que «estas personas tendrán que planificar cómo realizar actividades físicas en su tiempo libre». «Tal vez, podrían caminar cerca del trabajo, apuntarse a un gimnasio o pasear con amigos o familiares», recomienda Sallis.